Si estás leyendo esto, seguramente es porque me conoces y sabes que me gusta mucho viajar. Ahora estoy en la capital de Camboya, Phnom Penh, y desde este blog cuento mis aventuras e impresiones. Que cómo he llegado hasta aquí, echa un vistazo al artículo 1º sobre mi viaje agotador pero, en principio, gracias a un programa llamado Tandem, de los ministerios de Asuntos Exteriores francés y español y la Agencia Española de Cooperación Internacional, que consiste en mandar juntos a un español y un francés a un lugar remoto en desarrollo para aportar nuestro granito de arena. Que qué hago exactamente, lee el capítulo 3, aunque en el resto parezca que estoy de vacaciones, jeje! ¿Por cuánto tiempo? Mi billete dice del 1 de agosto al 24 de noviembre, pero siempre hay tiempo para cambiarlo, no?

PD- Para los novatos en cuanto a blogs, esto se lee cronológicamente de abajo a arriba, al final tenéis una lista de todas mis parrafadas o podéis avanzar páginas. También podéis dejar alguna nota para la posteridad o escribirme un mail.

jueves, 4 de octubre de 2007

15. Battambang, al noroeste de Camboya

El jueves pasado fuimos con nuestro jefe a una ciudad al noroeste, llamada Battambang. Lo de ciudad está por discutir, teniendo en cuenta que ya Phnom Penh es como un gran pueblo. Normalmente se tarda unas 6 horas pero, justo antes de salir de PP, se estropeó el coche y tuvimos que esperar a que no-lo-arreglaran para coger otro al final. Después de un tiempo aquí, terminas desarrollando la paciencia y la capacidad de esperar hasta límites que, sobre todo yo, no conocía de mí, jeje!

En Battambang quedan todavía muchas casas coloniales, pero no pude sacar fotos porque llovía mucho. Nuestro trabajo consistió en entregar unos cuantos libros como donaciones a bibliotecas escolares y a alguna ONG y a una pagoda, así que estuvo guay, además, tuvimos una experiencia religiosa con unos monjes porque estuvieron hablando con nosotras, guauuu!!!
Como siempre, respetando la costumbre camboyana, nos quitamos el calzado a la entrada, ¿dónde están mis sandalias?

También aprovechamos para visitar unos templos cerca de allí y lo mejor fue a la vuelta, que paramos en el lago Tonlé Sap para visitar un pueblo flotante vietnamita! No es el único, hay varios alrededor de este inmenso lago. Allí la gente casi no hablaba camboyano y muchas casas están construidas sobre barcos e incluso las van desplazando de vez en cuando, es como si vivieran aislados del mundo exterior, pero luego ves la tienda de móviles y te das cuenta de que no, es increíble el contraste! Durante el régimen de los Jemeres rojos, se cargaron a los vietnamitas que vivían en Camboya en plan limpieza étnica e, incluso en 1993, mataron a unos cuantos, así que, los que sobrevivieron, se aislaron un poco en este tipo de poblados y, como es comprensible, todavía andan desconfiados de los visitantes.

Hoy estoy menos escritora, en cambio, he preparado dos carpetas de fotos para que os deleitéis un rato.
¿Os he dicho ya que me encanta Camboya?

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