16. Domingo en Takeo
Ya han comenzado las fiestas de Pchum Ben (Todos los Santos, en cristiano) y duran unos quince días, de los cuales, a mí me tocan tres sin trabajo, bien!!!! Ahora todos los camboyanos van con sus mejores galas a las pagodas a rendir culto a Buda, rezar por sus muertos, hacer ofrendas, en fin, a pasar el día, así que ayer no fue buena idea madrugar para irnos de turismo, pues había un atasco enorme a la salida de Phnom Penh. Eso sí, no había ningún tipo de estrés, son de lo más pacífico: nadie tocando el cláxon, nadie poniendo mala cara... así da gusto!
Nos dirigimos hacia el sur y, después de una hora viendo el impresionante paisaje desde la ventanilla del coche, llegamos a Takeo. Desde allí, cogimos una lancha para acceder a la colina donde se sitúan los templos de Phnom Da.
En la época seca, sólo hay un canal, pero como estamos en la época de lluvias, todos los arrozales y caminos de alrededor estaban inundados dando la sensación de un enorme lago.
Lo divertido fue a la vuelta, que se puso a llover, como todos los días, y encima el tío de la lancha se flipó un poco e iba a toda leche. Aunque me reí un montón gracias a un personaje con el que íbamos, nos dio bastante miedo porque parecía que íbamos a salir volando, así que al final le dimos un toque, si es que a veces se les va la pinza!
De nuevo en Phnom Penh, para relajarnos un poco, fuimos a ver un espectáculo del Ballet Real en el que las bailarinas hacen maravillas con las manos.
Por lo demás, aquí no se habla del tiempo, siempre hace bueno, aunque ahora hay unos graditos menos, 27º, y por la noche refresca, vamos, que tengo que taparme y todo cuando duermo! jeje! Luego todos los días cae un buen chaparrón, así que no salimos de casa sin el chubasquero.
En el trabajo, nos hemos cargado nosotros mismos la página web de la organización con un virus de las fotos, qué triste! pero, en general, todo bien, el tráfico super controlado con la bici, la comunicación con los camboyanos va mejor, aunque ya terminé las clases de khmer... Además, últimamente he aprovechado algunas amistades camboyanas para dejar de ir a sitios occidentales, así que he probado alguna que otra discoteca en la que, simplemente, era la única occidental, genial, jejeje! Bailan mucho hip-hop, pero diría que un 90% de la música es made in cambodia, ni siquiera Madonna, increíble!
Si no, uno se puede entretener simplemente sentado en cualquier sitio, tomando un batido de frutas viendo la gente pasar, o bien, en moto, dando vueltas por Phnom Penh, es alucinante!
Aquí podéis ver las fotos de la excursión.
No hay comentarios:
Publicar un comentario