Fuimos en
autobús, que sale baratísimo, y tardamos unas 6 horas que se nos pasaron volando porque nos pusieron unos videos musicales camboyanos y luego unos occidentales de los años 80 con los que nos partíamos de la risa. Si no, lo mejor es intentar dormir porque ibamos en primera fila y lo de ir viendo la carretera te pone enfermo, porque apuran las distancias al máximo y te da la sensación siempre de que van a atropellar a las motos, vacas, búfalos y todo lo que se pone por delante. Claro, que para eso tocan el claxon cada cero coma segundos, con lo cual, tampoco puedes dormir!! Mirad el
vídeo!
Al decir
Vietnam, a todos nos viene a la mente la guerra y todas esas películas americanas que hemos visto, y es una pena porque es un país muy interesante, tiene sitios muy chulos que me gustaría visitar. Yo sólo estuve en la ciudad de Ho Chi Minh, que está al sur, cerca del delta del Mekong, también llamada
Saigón. Es la más habitada, con unos 8 millones de personas y, digamos, la capital económica, aunque realmente
la capital está en el norte, Hanoi. El país se extiende a lo largo de toda la costa de la península de Indochina y dicen que tiene forma de dragón. Fue
colonia francesa y por eso tiene muchos edificios coloniales e incluso una catedral! Ahora es comunista así que mejor no hablar de política, no? Lo malo es que allí no había nada escrito en inglés y costaba más encontrar todo.

La gente me pareció muy diferente de los camboyanos, la manera de ser, de vestir y los rasgos. Al principio parecen muy simpáticos, pero cuando te quieren timar van y se enfadan ellos! Por ejemplo, en uno de los casos, cogimos un
taxi que normalmente el taximetro marca unos 14.000 dong, y al cabo de 5 minutos nos damos cuenta de que llevamos 160.000 dong, es decir, que se había un colado un 0 de no se sabe dónde. Total, que lo que tenía que salirnos por menos de 5 dólares, el tío quería cobrarnos 15!!, y por más que le decíamos que no, él todo convencido y encima cabreándose. Al final le dejamos unos dólares y nos salimos del taxi. Luego él nos q

uería devolver el dinero porque le parecía una ofensa y nosotras no d
ejábamos de alucinar, vaya show que nos montó!
Aparte de eso, en general, todo era más barato que en Camboya y en cuanto a comida, les van más los noodles, sobre todo en sopa, uno de los platos típicos se llama
Pho (en la foto)
Respecto al
trabajo, que para eso íbamos, el miércoles fuimos a la inauguración de una exposición de antiguos pergaminos con dibujos sobre Vietnam, fue demasiado protocolario, con cónsules y todo... encima, sólo se me ocurre a mí ir con un vestido rojo comunista, hala! el centro de atención de todas las cámaras! Luego el jueves y el viernes estuvimos conociendo otras bibliotecas y personas que participan en todo este proyecto de valoración del libro en el Sudeste asiático y entrevistamos a la directora de una biblioteca y un par de personas más, así que hice un poco de periodista, jeje!
Cuando al fin tuvimos tiempo libre, pues lo típico, de
turismo por el centro, algún museo, etc, (
aquí os enseño las fotos) lo que nos permitió el monzón, porque había tormentas todos los días y no dejaba de llover desde las 3 de la tarde. Eso sí, al pasar al lado del super hotel Sheraton, de repente nos apeteció recordar cómo era un baño limpio-limpio, así que nos aprovechamos por una vez de nuestra condición de occidentales y entramos por la puerta grande, nos dimos una vuelta, hicimos fotos desde la vigésimotercera planta y, qué lástima que no llevábamos el bañador, porque la piscina de la 5ª tenía muy buena pinta, jajajaaja!
En resumen, me ha gustado mucho Vietnam, pero la ciudad no deja de ser muy
estresante y cruzar la calle en plan kamikaze no debe de ser bueno para el corazón durante mucho tiempo, así que volvamos a nuestra tranquila Phnom Penh, con gente mucho más relajada (relativamente)
Desgraciadamente, hemos tenido que despedirnos antes de tiempo de
Adeena, que tiene que hacer una entrevista en Londres para un doctorado ¡¡¡¡MUCHA SUERTE!!!