Si estás leyendo esto, seguramente es porque me conoces y sabes que me gusta mucho viajar. Ahora estoy en la capital de Camboya, Phnom Penh, y desde este blog cuento mis aventuras e impresiones. Que cómo he llegado hasta aquí, echa un vistazo al artículo 1º sobre mi viaje agotador pero, en principio, gracias a un programa llamado Tandem, de los ministerios de Asuntos Exteriores francés y español y la Agencia Española de Cooperación Internacional, que consiste en mandar juntos a un español y un francés a un lugar remoto en desarrollo para aportar nuestro granito de arena. Que qué hago exactamente, lee el capítulo 3, aunque en el resto parezca que estoy de vacaciones, jeje! ¿Por cuánto tiempo? Mi billete dice del 1 de agosto al 24 de noviembre, pero siempre hay tiempo para cambiarlo, no?

PD- Para los novatos en cuanto a blogs, esto se lee cronológicamente de abajo a arriba, al final tenéis una lista de todas mis parrafadas o podéis avanzar páginas. También podéis dejar alguna nota para la posteridad o escribirme un mail.

miércoles, 26 de septiembre de 2007

14. La vietnamita de cada día

Después de probar unos cuantos restaurantes cerca de donde trabajamos, finalmente dimos con un pequeño vietnamita en el que la dueña ha sabido conquistarnos y cada día nos prepara un plato, como si fuera nuestra madre. Desde luego, tiene buen ojo para los negocios, no como los camboyanos, que muchas veces no piensan en el mañana y nos tratan con indiferencia. Además, creo que ella también se siente identificada con nosotras porque no está en su país.
El tema con los vecinos Vietnam y Tailandia no está nada claro debido a su larga historia que es muy difícil de entender. Por un lado, fueron los vietnamietas quienes liberaron al pueblo camboyano del funesto régimen comunista de los Jemeres rojos, pero aprovecharon también para invadirles. Total, un lío en el que, como siempre en estos casos, prevalecen los intereses económicos. Veremos a ver qué pasa con Birmania también.
En fin, le hemos pedido unas lecciones de cocina para aprender a hacer los nem o rollitos de primavera de Vietnam, que están riquísimos, y ha sido dicho y hecho.

Según vamos a trabajar por la mañana, vemos por las calles a los monjes budistas, con sus túnicas naranjas, a veces granate, según la escuela a la que pertenezca, con sus paraguas color mostaza para proteger su cabeza rapada y una especie de urna para ir pidiendo de casa en casa algo de dinero, pues sólo viven de eso. Esto de los monjes es muy curioso, se trata de una especie de servicio militar pero a lo religioso. Al menos una persona de cada familia, si son budistas, tiene que hacerlo durante nueve meses. A partir de las 12 del mediodía no pueden comer ni tocar el dinero, no pueden ni hablar ni tocar a las mujeres y por la noche no pueden salir de las pagodas, donde viven.
Así que nosotras no hacemos nada más que buscar la oportunidad de robar fotos con estas figuras naranjas tan peculiares.

Aquí veréis algunas las fotos.

martes, 25 de septiembre de 2007

13. Sihanoukville, aquí sí hay playa

Este fin de semana, aprovechando que el lunes era festivo, hemos ido a la costa camboyana a darnos un bañito, a un pueblo llamado Sihanoukville, en el golfo de Tailandia, que da a su vez al mar de China (lecciones gratis de geografía).

Empiezan mis historietas: nos pegamos un buen madrugón para coger un bus durante 6 horas en las que, afortunadamente, el conductor no le daba mucho al claxon y conseguí echar una cabezadita (a los americanos doy gracias por haber dado dinero en su momento para la construcción de la carretera, amen). ¿Qué pasó esta vez? pues que a los camboyanos les encanta el aire acondicionado a tope y no podíamos apagar los chorros que nos venían directamente a la cara, así que salí hecha una estalactita. Menos mal que me tapé con mi sabanita que me llevo a todas partes, porque nunca se sabe, lo que pasa es que dicha sabanita no es nada más ni nada menos que la toga naranja chillón que utilizan los monjes budistas como vestimenta. Por lo que me dijo Amandine, la gente que pasaba se partía de risa al verme, yo no me enteré, estaba dormida, jaja! La verdad es que para eso son muy tolerantes, y nosotros, con la excusa de ser guiris, pues hacemos lo que nos da la gana!

Una vez allí, todo fue coser y cantar, mototaxi hasta la zona de playa, hotelito superlimpio a dos pasos por 5 dólares (las dos), la gente hablaba inglés mejor que nosotras... y marisco fresco!
La playa no es que fuera de lo más exótico y para mi gusto tenía poco arena, aunque tampoco se parecía a Benidorm. Había muchos turistas pero me sorprendió que hubiera tantos camboyanos, parece que les encanta bañarse, da igual que llueva que haga sol, de todas maneras, el agua estaba candente. Tampoco es que naden, pero ellos son felices con sus flotadores y chapoteando un poco.
Eso sí, ¡¡¡NO USAN BAÑADOR!!!!!! .....
se bañan con toda la ropa: pantalones, camisetas, faldas, todo vale, ¿o qué pensábais?? jajaja! Sobre todo creo que es por pudor, son muy conservadores todavía, (nada que vez con la desmadrada vecina Tailandia...) pero también es porque no se quieren poner más morenos! Aquí lo que les gusta es ser blanco como la leche y por eso las chicas se tapan hasta las cejas cuando van en moto, se ponen guantes, calcetines e incluso utilizan cosméticos blanqueadores, en fin, el mundo al revés. Así que yo me dije: ¿para qué me voy a tostar al sol, si ya estoy guapa así? pues nada, me pasé todo el día sentadita cómodamente a la sombra en los bares a pie de playa tomándome zumitos y soportando malamente el acoso de todo tipo de vendedores: que si pulseritas, que si te pinto las unas, que si cigalas fritas, que si te depilo con hilo (nueva técnica revolucionaria que dicen que dura 2 meses, mejor que el láser!), que si un masaje, que si frutas, que si....aaaarrrrghhhhh!! Bueno, confieso que al final sucumbí un poco... (anexo fotos)
Queríamos visitar las islas pero llovía tanto que se anuló la excursión. En cambio, nos dimos un paseo por otras playas, pero nos pusimos a caminar y nos pasamos un poco, qué brutas somos! Lo malo es que antes me había quemado la pierna con el tubo de escape del mototaxi, mucha pupa! luego me resbalé entre las rocas, sin hacerme daño milagrosamente, y finalmente destrocé las chanclas; tuve que abandonarlas en un poblado al que llegamos buscando una moto ya desesperadamente porque nos estábamos chamuscando con el sol (ahora tengo una bonita marca de la mochila en la espalda). A pesar de todo, el paisaje era muy bonito y vimos un montón de restos de coral.

Eso sí, ya empecé a mosquearme un poco sobre mi mala pata porque esa misma noche, al volver al hotel, pasamos al lado de un chucho pulgoso, de estos pequeños blancos peludos, y resulta que, sin ladrar ni nada, va y me muerde en la pierna! Todos sabéis que me he puesto unas cuantas vacunas, pero no la de la rabiaaaaaaaaaaaa! En fin, ahora mismo tengo dos moratones, no me llegó a hincar el diente, pero me llevé un buen susto y ahora desconfío de todos!

martes, 18 de septiembre de 2007

12. Karaoke, c'est clair!

Finalmente, en la encuesta ganó Camboya, síiiii!!! aunque no os he visto muy participativos, ¿no habéis recargado las pilas con las vacaciones? Algunos seguro que todavía se están recuperando de las fiestas de Saldaña, no? yo ya ni me acuerdo de cómo son, snif! (Por cierto, Valle, dame tu dirección para escribirte!!!!)

Mi finde empezó con una buena dosis de monzón y, al salir de la biblioteca, me tuve que recoger los pantalones hasta rodilla y casi bucear hasta la bici, estaban las calles inundadas y el trafico era aún más caótico! Pero bueno, en cuanto a eso, desde esta semana tenemos a unos niños vestidos de Boy Scout a la altura de los semáforos para enseñarnos las normas de circulación, es decir, que hay que parar antes del paso de peatones, no saltarse los semáforos en rojo... justo ahora que me había acostumbrado a lo contrario!



El sábado por fin (ya tenía ganas) fuimos al karaoke, sí, aquí es tan genuino como ir de tapas en España y les encanta, de hecho, todos los videos musicales tienen las letras para practicar. Fuimos unos cuantos occidentales y unos camboyanos y lo flipamos porque éstos cantan fenomenal, en camboyano, en inglés, lo que les echen, se saben todas las canciones, y nosotros ahí con la boca abierta sin saber si era la canción original o ellos quienes cantaban. Así que luego no nos atrevíamos nosotros por verguenza, jeje! En fin, el momento y el lugar eran para haberlo grabado, pero seguro que repito otro día!

Uno de los camboyanos se llama Len, tiene 28 años, estudia y trabaja al mismo tiempo, en una ONG y como traductor, y tiene una moto de más de 25 años que el otro día le dejó tirado, jeje! Lo de traductor aquí es lo más socorrido porque siempre hace falta alguien que 'descifre' el khmer del/al inglés. Aquí la mayoría de los jóvenes tienen varios trabajos pero cobran una miseria en cada uno de ellos. Él, por ejemplo, estuvo trabajando en un bar por unos 80 dólares al mes, con sus 8 horas diarias, eh? Curioso cuando se trata de un bar para occidentales que se toman sus copazos por mínimo 3 dólares. De todas formas, siempre es un poco más de lo que gana un funcionario aquí: 20 dólares/mes (la directora 30). Normal que en la biblioteca haya unos treinta empleados y yo sólo vea a cinco cada día, tienen que buscar otros trabajos!

Por último, el domingo nos despedimos de las suizas, qué penita! y encima casi me da un infarto cuando veo la noticia del avión de Tailandia, porque ellas hacían escala en Bangkok!!!

jueves, 13 de septiembre de 2007

11. Sua sdey!!!


Esto es hola en khmer! Estoy yendo a clases y es chungo pero ya me defiendo a la hora de comprar cosillas y regatear, jeje! La semana pasada no hemos hecho turismo pero cada vez vamos conociendo más el país y su cultura, política, etc, que para mí resulta muy interesante pero es más difícil expresarlo por escrito, además, hay que estar aquí para entenderlo. Me he puesto a devorar libros sobre el tema de la guerra y el régimen de los Khmeres rojos y veo que me falta tiempo. (Charlotte! estoy con L'enfant de la rizière rouge, está muy bien). Además, hemos conocido a un artista franco-camboyano, Séra, que publica comics sobre el tema (él tuvo que emigrar a Francia por entonces) y son una pasada, mirad aquí si os interesa.

La verdad es que, de momento, me está gustando vivir aquí, además, seguramente me quede hasta finales de diciembre, está pendiente todavía. Se podría decir que en este país puedes hacer más o menos lo que quieras, todo es posible, como está todavía en estado 'bruto', todo vale. Eso sí, lo chungo viene cuando tienes problemas, entonces ya puedes ir con la pasta por delante porque si no, no hay manera.

En fin, de todos modos, al lado de toda la pobreza, corrupción, prostitución y demás fenómenos que en este país aparecen en grandes dimensiones, siempre puedes evadirte de la realidad gracias a los bares y restaurantes occidentales, porque hay una gran cantidad de expatriados y gente que trabaja en ONGs. Así que el viernes nos marcamos una fiesta con unos 200 de ellos al más puro estilo Beverly Hills en un sitio con una casa enorme, piscina, pista de baile en el jardín, no sé cómo describirlo, es caso es que me sentía en cualquier sitio menos en Camboya. Pero bueno, para desconectar una vez al mes y ya. En cuanto a las ONGs, esto es un tema aparte que lo dejo para otro momento.

Por lo demás, esto es como estar en el campo, con bichitos por todas partes: hormigas que no dejan ni una miga en la cocina, geckos (las lagartijas transparentes que os decía) que se comen los mosquitos, hacen ruidos raros y decoran nuestras paredes, enormes murciélagos que sobrevuelan nuestra terraza-salón, ratones de biblioteca que nos vienen a saludar de vez en cuando, gallinas y pollos que se pasean en la cafetería, gatos escuchimizados sin rabo, ratas atropelladas en la calle, cucarachas de mínimo 3 cm.... buff, qué se olvida, no sé, ya estoy acostumbrada a todos ellos y forman parte de la vida cotidiana... hasta que un buen día descubro que hay un animalito al que le tengo F-O-B-I-A!!! no hablo de miedo, asco ni respeto, sino de la reacción que tuve cuando se nos acercó un hombre en el mercado central que vendía postales en una cesta y que tenía una tarántula en el hombro, cual loro de compañía o mono Amedio. Unos estaréis pensando: ¡qué exagerada! otros: normal, a mí también me daría cosa, pero realmente, el que no tenga ninguna fobia no es capaz de entenderlo, yo no sabía que la tenía hasta que me dio un ataque de ansiedad el otro día y Amandine, primero se reía de mí, pero luego lo flipó. Según la enciclopedia, se trata de una reacción de miedo desproporcionada con respecto al peligro real, sí, lo reconozco, aunque la inmensa araña no movió ni una sola de sus patitas, yo ya estaba intentando escapar desesperadamente. De hecho, no pienso volver a ese mercado y ahora ando algo paranoica pensando en la próxima vez que vea una, porque en este país hay bastantes y, encima, les gusta tenerlas como mascotas! En fin, dejo ya de enrollarme, que realmente me da vergüen contaros esto. En cambio, os muestro una foto de Amandine ayer, luchando por sacar una cucaracha de su habitación con un plumero extralargo... que conste que al final lo hice yo, porque ella se puso histérica y yo casi me meo de la risa. Si es que hay para todos!
P.D.- Se me olvidaba, en Camboya dicen que para vencer el miedo a un animal hay que comer de él.... no contéis con que me vaya a comer una de esas frita, ehh?? ¿Alguna otra sugerencia???

lunes, 3 de septiembre de 2007

10. En la ciudad de Ho Chi Minh - Vietnam

Bueno bueno, ya he vuelto de Ho Chi Minh city y, después de 5 dias por allí, ahora se me hace raro estar aquí de nuevo. Aquello es completamente diferente a Camboya, está mucho más desarrollado, y la verdad es que me sentí como Paco Martínez Soria yendo del pueblo a la capital, jeje! (Borja, también me recordó a cuando volvimos a TO de NYC).

En fin, como llevo ya un mes en Camboya, me chocaba ver que la gente íba de uno en uno en la moto, que había taxis por el mismo precio de un motodop sin que arriesgues tu vida, que había tiendas occidentales, edificios altos, todo más limpio.... no sé, fue como volver a la civilización de nuevo! Ni os cuento las suizas, después de 6 meses sin salir de Camboya, cuando entraron en un centro comercial, jajajaja!

Fuimos en autobús, que sale baratísimo, y tardamos unas 6 horas que se nos pasaron volando porque nos pusieron unos videos musicales camboyanos y luego unos occidentales de los años 80 con los que nos partíamos de la risa. Si no, lo mejor es intentar dormir porque ibamos en primera fila y lo de ir viendo la carretera te pone enfermo, porque apuran las distancias al máximo y te da la sensación siempre de que van a atropellar a las motos, vacas, búfalos y todo lo que se pone por delante. Claro, que para eso tocan el claxon cada cero coma segundos, con lo cual, tampoco puedes dormir!! Mirad el vídeo!

Al decir Vietnam, a todos nos viene a la mente la guerra y todas esas películas americanas que hemos visto, y es una pena porque es un país muy interesante, tiene sitios muy chulos que me gustaría visitar. Yo sólo estuve en la ciudad de Ho Chi Minh, que está al sur, cerca del delta del Mekong, también llamada Saigón. Es la más habitada, con unos 8 millones de personas y, digamos, la capital económica, aunque realmente la capital está en el norte, Hanoi. El país se extiende a lo largo de toda la costa de la península de Indochina y dicen que tiene forma de dragón. Fue colonia francesa y por eso tiene muchos edificios coloniales e incluso una catedral! Ahora es comunista así que mejor no hablar de política, no? Lo malo es que allí no había nada escrito en inglés y costaba más encontrar todo.

La gente me pareció muy diferente de los camboyanos, la manera de ser, de vestir y los rasgos. Al principio parecen muy simpáticos, pero cuando te quieren timar van y se enfadan ellos! Por ejemplo, en uno de los casos, cogimos un taxi que normalmente el taximetro marca unos 14.000 dong, y al cabo de 5 minutos nos damos cuenta de que llevamos 160.000 dong, es decir, que se había un colado un 0 de no se sabe dónde. Total, que lo que tenía que salirnos por menos de 5 dólares, el tío quería cobrarnos 15!!, y por más que le decíamos que no, él todo convencido y encima cabreándose. Al final le dejamos unos dólares y nos salimos del taxi. Luego él nos quería devolver el dinero porque le parecía una ofensa y nosotras no dejábamos de alucinar, vaya show que nos montó!
Aparte de eso, en general, todo era más barato que en Camboya y en cuanto a comida, les van más los noodles, sobre todo en sopa, uno de los platos típicos se llama Pho (en la foto)

Respecto al trabajo, que para eso íbamos, el miércoles fuimos a la inauguración de una exposición de antiguos pergaminos con dibujos sobre Vietnam, fue demasiado protocolario, con cónsules y todo... encima, sólo se me ocurre a mí ir con un vestido rojo comunista, hala! el centro de atención de todas las cámaras! Luego el jueves y el viernes estuvimos conociendo otras bibliotecas y personas que participan en todo este proyecto de valoración del libro en el Sudeste asiático y entrevistamos a la directora de una biblioteca y un par de personas más, así que hice un poco de periodista, jeje!

Cuando al fin tuvimos tiempo libre, pues lo típico, de turismo por el centro, algún museo, etc, (aquí os enseño las fotos) lo que nos permitió el monzón, porque había tormentas todos los días y no dejaba de llover desde las 3 de la tarde. Eso sí, al pasar al lado del super hotel Sheraton, de repente nos apeteció recordar cómo era un baño limpio-limpio, así que nos aprovechamos por una vez de nuestra condición de occidentales y entramos por la puerta grande, nos dimos una vuelta, hicimos fotos desde la vigésimotercera planta y, qué lástima que no llevábamos el bañador, porque la piscina de la 5ª tenía muy buena pinta, jajajaaja!

En resumen, me ha gustado mucho Vietnam, pero la ciudad no deja de ser muy estresante y cruzar la calle en plan kamikaze no debe de ser bueno para el corazón durante mucho tiempo, así que volvamos a nuestra tranquila Phnom Penh, con gente mucho más relajada (relativamente)
Desgraciadamente, hemos tenido que despedirnos antes de tiempo de Adeena, que tiene que hacer una entrevista en Londres para un doctorado ¡¡¡¡MUCHA SUERTE!!!

martes, 28 de agosto de 2007

9. Phnom Chisor y Tonlé Bati, a una hora de PP

Qué tal el fin de semana?
Yo bastante tranquila. El sabado entramos por fin en el Palacio Real (he puesto las fotos en un album anterior porque ya tenia las del exterior ahi). Luego por la noche estuvimos casi todo el tiempo en el mismo bar esperando a que pasara la tormenta pero al final no nos libramos y volvimos a casa en bici empapadas aun con el impermeable y todo!

El domingo nos fuimos a visitar los templos de Phnom Chisor y Tonlé Bati a una hora y algo de Phnom Penh. No estaban muy bien conservados, pero el paisaje era una pasada.

Casi lo mas gracioso fue la cena de ayer, con nuestro jefe y otras tres personas màs, mejor dicho, personalidades, porque venian de ver al rey de camboya... En fin, fuimos a un restaurante al borde del rio y, aparte de haberme comido unos cuantos mosquitos que caian en el plato y nos acosaban por todas partes, empezo una pedazo tormenta con un viento que se llevo por delante unos toldos bastante grandes de la terraza. La mitad de la gente se tuvo que cambiar de sitio y a nosotros nos llegaban algunas gotas de vez en cuando. Lo mejor fue cuando a uno le trajeron el pato flambeado: echaron medio vaso de alcohol, le prendieron fuego y... Amandine tuvo que salir corriendo porque con el viento que hacia casi la chamuscan! y es que a quién se le ocurre ir a cenar a un restaurante que se llama Titanic???!!!???
Bueno, mañana nos vamos a Vietnam, a Ho Chi Min, en principio, por motivos de trabajo, porque hay una exposicion del proyecto para el que trabajamos, pero hemos aprovechado para quedarnos hasta el domingo de turismo. Ya os contaré qué tal la semana que viene. Besos. Emma

viernes, 24 de agosto de 2007

8. Mi cumple...

Muchisimas gracias a todos los que me habéis felicitado por mi cumple y gracias sobre todo a Amandine, Emilie, Fazia y Adeena porque me lo pasé muy bien con ellos e hicieron que fuera un dia especial, aun estando tan lejos de casa, snif! Merci beaucoup!!!

Ese dia me permiti el lujo de comer una pizza y cenar en un japonés, porque, como dice Amandine "ça change le riz!" y es que estamos empezando a hartarnos del arroz camboyano. Ademas, dentro de poco podremos hacer nuestra propia guia de restaurantes y bares, porque nos pasamos el dia fuera de casa. Ir a hacer la compra no sale rentable, primero porque te doblan el precio por ser guiri y segundo porque casi todo es de importacion: la leche que tomo es de Australia, la mermelada de Singapur (por cierto, mama, echo mucho de menos tu mermelada) y también Tailandia, Vietnam, China... En fin, esto para los que se preocupaban de si iba a comer poco por aqui, jeje!

Por otro lado, acerca de lo que me decis por email, tengo que confesaros que no es oro todo lo que reluce, que sì me lo paso bien y tal pero, esa misma noche, Fazia tuvo un accidente al volver a casa porque la tiraron de la moto para robarle el bolso. Esto no es algo puntual, cada semana oimos un caso, le pasa a casi todos los occidentales y cualquier dia me tocara a mi. Ya me gustaria ser bajita, morena y con ojos rasgados porque, como guiris, somos siempre el blanco de robos y atracos y esto nos crea una gran inseguridad, como podréis comprender. Eso sin contar con los accidentes de trafico a los que nos exponemos todos los dias. Encima, estamos ya un poco hartas de que nos doblen los precios... nos sentimos discriminadas!! no vamos a estar 4 dias, sino 4 meses, y no podemos dejarlo pasar siempre!

En fin, dejo ya mi momento queja, pero esto es para que no os dé tanta envidia y os pongais las pilas de nuevo despues de las vacaciones, jeje!

Fotillos aquì.

Besos y abrazos para todos,

un abrazo muy fuerte para mi familia

y un besazo para Carlos.

lunes, 20 de agosto de 2007

7. A la orilla del Mekong


A la orilla del Mekong te pueden echar las cartas, como a nosotros el viernes pasado, en una pequeña caseta mientras empieza a anochecer y una bandada de murciélagos revolotea entre los arboles justo encima de nosotros. Alli, una buena mujer te empieza a hablar de tu pasado, presente y futuro de tal manera que, aunque no creas en este tipo de cosas, se te ponen los pelos de punta... Por supuesto, no os voy a contar lo que me dijo, voy a ver si se cumple algo estos meses y ya os diré. De momento acertó que hace 2 años estaba en el extranjero... y hace 4 y hace 6!! jajaja!!

Después nos fuimos a cenar a un chino cerca de nuestra casa donde hacen la pasta in situ y unos dumplings (una especie de rollo de verdura cocido) buenísimos!! Encima es baratísimo, por 2 dolares comes hasta hartarte, de hecho, vamos tanto que ya nos estamos haciendo amigos de ellos (que mira que es difícil, eh!)

Y qué mas se puede hacer a la orilla de Mekong un viernes por la noche? pues, entre chaparrón y chaparrón, coger un motodop, ir a una terracita a tomar una cervecita Angkor e intentar ponernos de acuerdo en qué careto ponemos para la foto... que no, Amandine, que esta vez había que ponerse serio! que no, que esta era natural, qué haces con la pajita?? n'importe quoi!!
Por cierto, los otros dos son suizos (francofonos): Adeena, de origen camboyano, y Fazia, de origen argelino. Son super majos y este finde nos lo hemos pasado genial con ellos, pero se van el mes que viene, qué penita.

El sabado realmente tocaba visita turistica, pero nos dieron las mil y al final nos quedamos viendo los puestos de 'frutos secos' que venden a la orilla del Mekong... Por la noche fuimos a una soirée pero no me da ni para llenar una linea :-(

Ya el domingo nos pusimos en plan japonés total, cogimos un tuk-tuk y pasamos el dia en la Isla de la Seda, a unos 15 km de PP. Yo me lo pasé pipa viendo las vaquitas y como vive de tranquila la gente entre la selva. La verdad es que sienta bien ver un poco de verde despues del jaleo de la ciudad!
Alli, a la orilla del Mekong, hacen y venden seda, pero nosotros pasamos olimpicamente del rollo venga, si cojo 2 en cuanto me lo dejas? y nos marcamos un picnic en una especie de cabañita mientras el monzon iba embarrando todo el camino de vuelta. Lo malo fue que el pollo estaba demasiado duro y nos quedamos con hambre... encima, habiamos tenido que caminar un rato porque el dichoso tuk-tuk se estaba partiendo en dos, vamos que el enganche del carro se estaba rajando, y con tanto bache veiamos que el conductor nos iba a perder de vista de un momento a otro. Pero qué nos pasa con los medios de transporte??? Parece que tenemos la negra, pues nada, vamos a tentar màs la suerte y nos volvemos por donde hemos venido, es decir, por el rio Mekong en un ferry metalico mientras hay una tormenta eléctricaaaa!!!!!
Hoy si que vais a flipar con las fotos ;-)

Por cierto, alguien me ha pedido una nota de recordatorio:

el miércoles 22 es mi cumple!!!!!!!!!!

y con la excusa de que estoy lejos y todavia no tengo muchos amigos, snif, snif! espero que me escribàis para, al menos, levantarme la moral, porque 28 tacos pesan muuuucho!! ;-)