10. En la ciudad de Ho Chi Minh - Vietnam
Bueno bueno, ya he vuelto de Ho Chi Minh city y, después de 5 dias por allí, ahora se me hace raro estar aquí de nuevo. Aquello es completamente diferente a Camboya, está mucho más desarrollado, y la verdad es que me sentí como Paco Martínez Soria yendo del pueblo a la capital, jeje! (Borja, también me recordó a cuando volvimos a TO de NYC).
En fin, como llevo ya un mes en Camboya, me chocaba ver que la gente íba de uno en uno en la moto, que había taxis por el mismo precio de un motodop sin que arriesgues tu vida, que había tiendas occidentales, edificios altos, todo más limpio.... no sé, fue como volver a la civilización de nuevo! Ni os cuento las suizas, después de 6 meses sin salir de Camboya, cuando entraron en un centro comercial, jajajaja!
Al decir Vietnam, a todos nos viene a la mente la guerra y todas esas películas americanas que hemos visto, y es una pena porque es un país muy interesante, tiene sitios muy chulos que me gustaría visitar. Yo sólo estuve en la ciudad de Ho Chi Minh, que está al sur, cerca del delta del Mekong, también llamada Saigón. Es la más habitada, con unos 8 millones de personas y, digamos, la capital económica, aunque realmente la capital está en el norte, Hanoi. El país se extiende a lo largo de toda la costa de la península de Indochina y dicen que tiene forma de dragón. Fue colonia francesa y por eso tiene muchos edificios coloniales e incluso una catedral! Ahora es comunista así que mejor no hablar de política, no? Lo malo es que allí no había nada escrito en inglés y costaba más encontrar todo.
La gente me pareció muy diferente de los camboyanos, la manera de ser, de vestir y los rasgos. Al principio parecen muy simpáticos, pero cuando te quieren timar van y se enfadan ellos! Por ejemplo, en uno de los casos, cogimos un taxi que normalmente el taximetro marca unos 14.000 dong, y al cabo de 5 minutos nos damos cuenta de que llevamos 160.000 dong, es decir, que se había un colado un 0 de no se sabe dónde. Total, que lo que tenía que salirnos por menos de 5 dólares, el tío quería cobrarnos 15!!, y por más que le decíamos que no, él todo convencido y encima cabreándose. Al final le dejamos unos dólares y nos salimos del taxi. Luego él nos q
Aparte de eso, en general, todo era más barato que en Camboya y en cuanto a comida, les van más los noodles, sobre todo en sopa, uno de los platos típicos se llama Pho (en la foto)
Respecto al trabajo, que para eso íbamos, el miércoles fuimos a la inauguración de una exposición de antiguos pergaminos con dibujos sobre Vietnam, fue demasiado protocolario, con cónsules y todo... encima, sólo se me ocurre a mí ir con un vestido rojo comunista, hala! el centro de atención de todas las cámaras! Luego el jueves y el viernes estuvimos conociendo otras bibliotecas y personas que participan en todo este proyecto de valoración del libro en el Sudeste asiático y entrevistamos a la directora de una biblioteca y un par de personas más, así que hice un poco de periodista, jeje!
Cuando al fin tuvimos tiempo libre, pues lo típico, de turismo por el centro, algún museo, etc, (aquí os enseño las fotos) lo que nos permitió el monzón, porque había tormentas todos los días y no dejaba de llover desde las 3 de la tarde. Eso sí, al pasar al lado del super hotel Sheraton, de repente nos apeteció recordar cómo era un baño limpio-limpio, así que nos aprovechamos por una vez de nuestra condición de occidentales y entramos por la puerta grande, nos dimos una vuelta, hicimos fotos desde la vigésimotercera planta y, qué lástima que no llevábamos el bañador, porque la piscina de la 5ª tenía muy buena pinta, jajajaaja!
En resumen, me ha gustado mucho Vietnam, pero la ciudad no deja de ser muy estresante y cruzar la calle en plan kamikaze no debe de ser bueno para el corazón durante mucho tiempo, así que volvamos a nuestra tranquila Phnom Penh, con gente mucho más relajada (relativamente)
Desgraciadamente, hemos tenido que despedirnos antes de tiempo de Adeena, que tiene que hacer una entrevista en Londres para un doctorado ¡¡¡¡MUCHA SUERTE!!!
Ese dia me permiti el lujo de comer una pizza y cenar en un japonés, porque, como dice Amandine "ça change le riz!" y es que estamos empezando a hartarnos del arroz camboyano. Ademas, dentro de poco podremos hacer nuestra propia guia de restaurantes y bares, porque nos pasamos el dia fuera de casa. Ir a hacer la compra no sale rentable, primero porque te doblan el precio por ser guiri y segundo porque casi todo es de importacion: la leche que tomo es de Australia, la mermelada de Singapur (por cierto, mama, echo mucho de menos tu mermelada) y también Tailandia, Vietnam, China... En fin, esto para los que se preocupaban de si iba a comer poco por aqui, jeje!
Y qué mas se puede hacer a la orilla de Mekong un viernes por la noche? pues, entre chaparrón y chaparrón, coger un motodop, ir a una terracita a tomar una cervecita Angkor e intentar ponernos de acuerdo en qué careto ponemos para la foto... que no, Amandine, que esta vez había que ponerse serio! que no, que esta era natural, qué haces con la pajita?? n'importe quoi!! 